El Escenario de la Final de la Copa América Brasil 21 y los vendedores de Safra
En otro round de la longeva competencia que se arrastra desde poco antes de los 80, en vísperas de la postulación y confirmación tácita de ser sede convidada del Mundial del Centenario, la final de este sábado entre las dos potencias Sudamericanas en una reprogramada Copa América podría abrir nuevas conjeturas sobre otro golpe al alicaído clan Macrista.
Si la derrota recae del lado visitante muchos dan por hecho la salida del técnico, aun cuando se sobre entiende que la reprobación mediática al más que aceptable desempeño de Scaloni se relaciona al descabezamiento ya insinuado de la cuestionada renovación de mandato de Tapia en AFA, que busca reemplazarse por un hombre probo que responda a las direcciones del Grupo W&W, anclado en el monumental de Nuñez al que ni en el mejor momento institucional pudieron imponer, perdiendo una oportunidad única de blanqueo importante al cual de todos modos supieron reponerse con majestuosidad financista.
Si bien el interés por el sillón de Viamonte se presenta en los coloridos portales webs como una disputa política entre Fernández - Macri, ciertamente el primero responde a directrices del Grupo de Seguros desde la época en que esta Familia privatizara La Caja de fondos públicos con la firma del por aquel entonces joven Superindentende, por eso hoy no sorprende que ocupe el cargo de Presidente de la Nación. Y nada indica que esa alianza de tres décadas se corte de cara a las legislativas de octubre.
Si por el contrario en la Final el local fuera quien muerda el polvo, quien reciba el golpe de gracia será un aliado Macrista del gobierno de Bolsonaro, por quien desde semanas atrás se pide juicio político del mismo tenor que se concertó en el pasado a Russef mediante la presencia de la embajadora del gran país del norte. Esa misma embajada que impulsó al actual presidente a su trono considera ahora oportuno soltarle la mano, cumplida la tarea que le fuera encomendada: la recesión de la producción local, el endeudamiento público y la devaluación salarial del trabajador; puntos que no lograron conmover el sentimentalismo de las cancillerías de la Otan como sí parece que lo hicieran el triste papel del mandatario en tiempos de pandemia y su ingrata exposición ante los medios de comunicación, llevandolo a aislarse de la posición occidental, dejando perplejos a quienes desde el exterior lo encumbraron al poder, poniendo punto final al plazo de su garantía. A esta altura cabe entender que la evaluación final implica cerrar con diferencia a favor y como se sabe quienes transforman la decisión en acción en estos casos son los mismos representantes subcontinentales alineados a la FED entre quienes volvemos a encontrar a los hermanos Werthein.
Sea como sea el resultado, así las cosas la victoria de esta final será para un mismo ganador: los vendedores de Safra. Qué tendrán planeado para el futuro?

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